ARTÍCULO 1

El uniforme

el uniforme

El lugar de entrenamiento

El respeto

Katas – Series – Secuencias

¿Es importante el Uniforme para entrenar?

Antes de empezar, es importante hacer una distinción entre “vestir” y “llevar un uniforme”.

En cuanto a vestirse: A excepción de un “relativamente pequeño” grupo de personas que han decidido no llevar ropa (nudistas), el resto de los humanos nos vestimos de formas muy diferentes según un sin fin de múltiples circunstancias; (no debemos olvidarnos de aquellos que no tienen la opción de decidir qué ponerse cada día, tal vez por que ni siquiera tienen un armario que abrir para escoger…).

En cuanto al uniforme: Este concepto, hace alusión a “una forma especial de vestirse”, que los humanos utilizamos para distinguirnos de los demás y ser identificados como pertenecientes a un determinado grupo. Tal vez con unos ejemplos sencillos podamos entenderlo mejor.

Todos sabemos que las “fuerzas del orden público” se identifican ante los ciudadanos con su uniforme, pero también sabemos que existen grupos especiales que no llevan este uniforme, precisamente por que necesitan pasar desapercibidos para poder cumplir su misión. Un médico en un hospital, suele llevar una bata de algún color determinado que lo identifique y lo distinga de los que le rodean, pero que de ninguna manera le da el poder para curar a sus enfermos; ya que si camina por la calle sin su uniforme, sin duda atenderá a aquella persona que se encuentra tendida en el suelo sufriendo un infarto.

Podríamos poner muchos ejemplos de este tipo, en los que la conclusión siempre sería que “EL HÁBITO NO HACE AL MONJE”. Muchos robos, violaciones y crímenes se han cometido con un uniforme de policía. NO TODO ES SIEMPRE LO QUE PARECE y muchos lo saben y lo tienen en cuenta para hacer un mal uso del “uniforme”.

En TAI ZEN KAT, la conclusión en cuanto al uniforme, es que éste, no debe ser un “uniforme especial y definido”, sin el cual no se puedan realizar las prácticas. El practicante de “TAI ZEN KAT” se hará notar ante los demás, por su forma especial de actuar en cada situación de la vida cotidiana, más que por su uniforme.

Nuestra forma de vestir debería ser siempre cómoda, permitiéndonos libertad de movimientos y no atentando contra nuestra propia naturaleza. Entre ir desnudos e ir con un traje apretado que no nos permite movernos con libertad, seguro que encontramos la forma ideal de cubrir nuestro cuerpo.

El calzado (como parte de nuestra vestimenta), ha de cumplir las mismas indicaciones descritas anteriormente para la ropa que cubre nuestro cuerpo. En ocasiones y dependiendo de las condiciones del suelo, la práctica de TAI ZEN KAT se realizará descalzo; no obstante y en caso contrario, se utilizará un tipo de calzado que permita el suficiente agarre y equilibrio y que no provoque lesiones a los demás en el entrenamiento. Siempre que sea posible, se recomienda un tipo de calzado plano con suela antideslizante.

No siempre en la vida podemos decidir cómo vestirnos; a veces las empresas, visten a sus operarios con criterios muy distintos, anteponiendo la imagen corporativa al uso práctico y seguro del uniforme. Valga la anécdota de alguien que trabajando para una empresa famosa de “fotocopiadoras industriales”, estuvo a punto del desastre cuando su corbata quedó atrapada en el engranaje de la máquina. Por suerte, la persona en cuestión es un karateka avanzado que tuvo los reflejos necesarios para reaccionar en la forma adecuada y así ponerse a salvo.

El uniforme suele crear casi siempre una actitud y un comportamiento especial ante los demás y en quien lo viste; y esto será así, en la medida en que seamos “superficiales” o “capaces de mirar en el interior de las personas”.

Hay una frase bíblica que dice:

“POR SUS FRUTOS LOS CONOCERÉIS”; y a la que yo añado:

“Y NO POR SU UNIFORME”.